Para 6 a 12 años
Ilustraremos la conversión de Pablo con un experimento científico.
Se trataría de hablar de cómo el agua se convierte en hielo. Normalmente se necesita un tiempo y el agua se va congelando paulatinamente hasta solidificarse. Lo mismo ocurre con las personas. El Espíritu Santo trabaja poco a poco, cambiando la vida de las personas y hasta su forma de pensar. A este cambio de vida lo llamamos conversión. Hay personas que necesitan más tiempo que otras o diferentes contextos. Igual que el agua puede congelarse en una montaña en medio de una tormenta de nieve o puede congelarse en el congelador de casa.
La conversión de Pablo fue una conversión rápida, espectacular y su cambio de vida y de forma de pensar lo fue de la misma forma.
La mayoría de las personas pensamos que estos cambios tan drásticos no son posibles, de la misma forma que el agua no se puede congelar en un segundo. Pero para Dios no hay nada imposible.
Os propongo que hagáis el experimento del video de abajo. En el experimento vais a ver cómo congelar agua con un simple golpe (como la conversión de Pablo fue de golpe). No es complicado. Solo tenéis que tener cuidado de no dar el golpe mientras las botellas están enfriándose.
El hacerlo con más o menos gracia, ya es cosa vuestra.
Y siempre que hagáis experimentos, es mejor probarlo primero en casa.
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